La cataforesis (KTL) es nuestro estándar para la protección de superficies. Este sistema automotriz, ampliamente probado, garantiza una cobertura uniforme, una excelente adherencia y protección anticorrosión para maximizar la durabilidad de cada cabina y componente.
La cataforesis, o KTL (Kataforesis por inmersión), es un proceso electroquímico que aplica de forma uniforme una imprimación a base de resina epoxi sobre las piezas metálicas. Los componentes se sumergen en una solución acuosa y se someten a un campo eléctrico, lo que provoca que las partículas del recubrimiento se adhieran de manera homogénea a la superficie, incluso en zonas de difícil acceso. El resultado es un acabado uniforme, duradero y resistente a la corrosión, ideal para entornos exigentes.
Nuestra línea de cataforesis sigue estrictos protocolos internos de calidad y está alineada con los estándares más exigentes de los sectores de automoción y maquinaria industrial. Cada lote se somete a pruebas de espesor de recubrimiento, adherencia, resistencia a la corrosión y consistencia del acabado para garantizar un rendimiento óptimo en condiciones reales.
En Mansilla Cabs contamos con una línea de cataforesis (KTL) totalmente automatizada, equipada para recubrimientos industriales de alta precisión. El sistema está diseñado para tratar componentes de diferentes tamaños y geometrías, garantizando un espesor controlado, una calidad repetible y un proceso eficiente tanto para series cortas como para producción de alto volumen.
Además, integramos postratamientos como pintura en polvo y acabados personalizados, completando una cadena de valor enfocada en productos duraderos y de alto rendimiento.
En Mansilla Cabs utilizamos un proceso de cataforesis (e-coat) de múltiples etapas para proteger cada cabina metálica y componente que fabricamos. Este tratamiento superficial es vital para nuestro proceso de fabricación de cabinas, ya que garantiza una resistencia a la corrosión a largo plazo y un recubrimiento uniforme para todas las cabinas de operador y piezas estructurales.
El proceso comienza con una rigurosa fase de pretratamiento, que incluye desengrasado, decapado y una serie de enjuagues para eliminar aceites, óxidos y residuos. Aplicamos un tratamiento de fosfatado microcristalino tricatiónico, uno de los más avanzados del sector. Esta etapa utiliza zinc, níquel y manganeso para crear una capa de fosfato fina y resistente que mejora la adherencia y la durabilidad.
Tras un enjuague exhaustivo con agua desmineralizada para eliminar cualquier resto de sales, las piezas se sumergen en el tanque de cataforesis. Una corriente eléctrica de bajo voltaje provoca que las partículas de pintura epoxi con carga positiva se adhieran a la superficie metálica con carga negativa. Esto garantiza una cobertura total, incluso en zonas hundidas o complejas, lo que lo hace ideal para cabinas industriales y componentes de cabinas de alto rendimiento.
A continuación, las piezas se curan en un horno de convección, fijando el recubrimiento y proporcionando un acabado resistente y químicamente estable. Este proceso es compatible con recubrimientos adicionales en polvo y cumple con los más altos estándares de la industria automotriz e industrial.